estoy eclipsadísima 🌚
Luna llena en Piscis y eclipse lunar: en vez de un ritual, una carta sobre cerrar ciclos, soltar lo que ya cumplió su tiempo y hacer un poco menos de resistencia. Con tres preguntas para acompañarte.
Sobre esta luna
¿Qué tal te ha tratado el portal entre eclipses? Porque yo tengo que decirte algo: estoy eclipsadísima.
Entre el eclipse solar en Leo del 12 de agosto y este eclipse lunar en Piscis, a mí se me ha revuelto todo el mundo interno. No sé si soy solo yo, pero la energía de estos eclipses se ha sentido intensa.
Así que primero quiero saber de ti: ¿cómo te ha movido esta temporada de eclipses?
Este eclipse lunar en Piscis, que ocurre entre la noche del 27 y la madrugada del 28, viene a hablarnos de cierres de ciclos que llevamos trabajando desde hace tiempo.
Y cuando digo cerrar ciclos no necesariamente me refiero a que mañana vas a renunciar, terminar una relación y mudarte a Bali. A veces el cierre sucede adentro.
- •Una forma de relacionarte.
- •Algo que ya no estás dispuesta a sacrificar.
- •Una versión de ti.
- •Una manera de trabajar.
- •Una idea de quién creías que tenías que ser.
El eje Piscis–Virgo
Este eclipse sucede en el eje Piscis–Virgo, y hay algo de estos dos signos juntos que me parece muy poderoso.
Piscis nos lleva hacia adentro: hacia nuestra intuición, nuestro mundo emocional, la entrega, el servicio y nuestra relación con el colectivo.
Pero también nos muestra la sombra de esa entrega:
- •¿Cuánto estás dando de ti?
- •¿En qué momento servir se convirtió en sacrificarte?
- •¿Cómo puedes formar parte de algo más grande sin perderte a ti en el proceso?
Y del otro lado tenemos a Virgo. Justo ahora que entramos en temporada de Virgo he estado estudiando más sobre este signo, y me encontré con una imagen que me encantó: la cosecha.
Porque cosechar también implica elegir:
- •Esto sí.
- •Esto no.
- •Esto lo sigo nutriendo.
- •Esto cumplió su ciclo y lo dejo morir.
Y me parece una imagen hermosísima para este eclipse. No podemos nutrirlo todo para siempre. Hay cosas, rutinas, trabajos, vínculos y versiones de nosotras que en algún momento tuvieron sentido… y que quizá ya no necesitan seguir ocupando el mismo espacio.
Esta vez, algo más sencillo
Así que si quieres trabajar con este eclipse, yo no te diría que necesitas hacer algo enorme. De hecho, yo no voy a hacer ningún ritual. Y mira que me encantan los rituales lunares, jajaja.
No creo que esté mal hacer magia durante un eclipse. Pero la energía puede sentirse caótica y, honestamente, yo ya estoy suficientemente eclipsada.
Esta vez quiero hacer algo mucho más sencillo:
- •Meditar.
- •Escribir.
- •Observar.
Y dejar que el eclipse me muestre lo que me tenga que mostrar.
Tres preguntas para acompañarte
Si tú también andas eclipsadísima, te dejo tres preguntas para acompañarte estos días:
- •¿Qué sigo sosteniendo aunque ya sé que cumplió su ciclo?
- •¿Dónde estoy dando más de lo que realmente puedo dar?
- •¿Qué quiero seguir nutriendo y qué estoy lista para dejar ir?
No necesitas responderlas todas. A lo mejor una sola te hace ruido. Empieza por ahí.
Últimamente tengo muy presente esta idea de que resistirnos al proceso puede generar más sufrimiento que el proceso mismo.
Así que si este eclipse te está revolviendo tanto como a mí… ojalá podamos hacer un poquito menos de resistencia y un poquito más de escucha.
A ver qué nos quiere mostrar. 🌚✨
Nos escribimos pronto,
Sofía
P.D. Y sí, quiero saber si soy la única eclipsadísima, jajaja. Escríbeme y cuéntame qué se te ha estado moviendo estos días.
¿Hiciste el ritual?
Me encantaría saber cómo lo viviste. Escríbeme o déjame un comentario: empecemos la conversación. 🌙
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